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Excmo. y Magfco. Sr. Rector de
la Universidad de Alicante,
Excmo. y Magfco. Sr. Rector
Honorario,
Ilmo. Sr. Secretario General,
Dignísimas y Altísimas
autoridades,
Miembros del Claustro
universitario,
Señoras y señores.

Es un honor para mí presentar hoy
ante ustedes los méritos del Dr. Bernard Vincent. El profesor Vincent es
uno de los más relevantes hispanistas actuales en Francia. Sus estudios
se han centrado prioritariamente en la historia de España, especialmente
de la época de los Reyes Católicos y primeros soberanos Austrias, de la
dinastía Habsburgo. El Dr. Vincent se ha distinguido igualmente en los
estudios sobre la sociedad del Reino cristiano de Granada, en el momento
en que ésta pasa de ser una sociedad musulmana a una sociedad cristiana,
con la eliminación progresiva de todo elemento islámico, especialmente
con las grandes expulsiones de 1568 a 1571, consecuencia de la guerra de
las Alpujarras, y con la gran expulsión de los moriscos de España, entre
1609 y 1614. Fruto de estos estudios es el magistral libro del Profesor
Bernard Vincent, escrito con el Profesor Antonio Domínguez Ortiz, sobre
la historia de los moriscos, sobre el conjunto de esta importante minoría
religiosa musulmana y cripto-musulmana española, libro que le ha dado una
autoridad internacional entre todos los estudiosos de los moriscos españoles
y que, tras varias ediciones, ya revisado y puesto al día, saldrá
reeditado próximamente en francés.
Estos ámbitos prioritarios de
la actividad científica de este notable investigador francés sobre
la España de los siglos XVI-XVII y en particular sobre los moriscos o
musulmanes españoles de esa sociedad, justifican el hecho de que la
propuesta de Doctor Honoris Causa haya sido hecha por los
Departamentos de Filologías Integradas (Áreas de Estudios Árabes e Islámicos
y Filología Francesa) y de Historia Medieval y Moderna, y finalmente por
todos los Departamentos de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Alicante, en representación de los cuales tengo el placer,
y al mismo tiempo la responsabilidad, de pronunciar esta laudatio.
No soy la persona de esta sala más
cercana a nuestro candidato hoy al grado de doctor Honoris Causa,
pero no es menor mi consideración por su trayectoria. No es desde la
amistad -aunque me complacería que me sintiera como tal- desde la que se
formulan estas palabras, desde la que se ha elaborado este discurso, no
desde el apasionamiento sino desde la objetividad que requiere a mi
entender un acto de tal trascendencia como el acto en el que nos
encontramos.
Tampoco nuestra afinidad científica
justificaría suficientemente la razón de este homenaje. En la laudatio
o presentación del Profesor Bernard Vincent ante la comunidad
universitaria de Alicante, hoy, hay que señalar otros dos méritos
relevantes. Por una parte el Dr. Bernard Vincent es un universitario
ejemplar, en muchas dimensiones de su actividad universitaria, docente e
investigadora. Y por otra parte, como hispanista francés, representa a
varios centenares de investigadores franceses, europeos y de otros
continentes que han colaborado a lo largo del siglo XX con los
investigadores españoles en un conocimiento científico más profundo,
amplio y equilibrado de nuestro país y de las sociedades hispanas históricas
y actuales, que configuran la realidad de la España que inicia el siglo
XXI, junto a los demás colectivos nacionales de Europa y de la humanidad.
Por esos dos títulos, de aportación personal y de labor de un colectivo,
la Universidad de Alicante quiere tributarle hoy el máximo reconocimiento
académico que puede hacerle, y que le convierte en el primer Doctor Honoris
Causa del nuevo milenio.
En él reconocemos, pues, el
honor de ser un gran universitario, y lo es en un país, Francia,
especialmente fecundo en investigaciones en ciencias humanas. En él la
Universidad de Alicante ha querido honrar todo lo que el hispanismo
internacional, especialmente el francés, ha aportado al conocimiento histórico
de nuestro pasado colectivo, entendiendo por francés tanto los nacidos en
dicho territorio como los que, procedentes de otros países, han ejercido
y ejercen su docencia y su investigación en instituciones francesas, sin
olvidar a los numerosos investigadores extranjeros que han elaborado tesis
doctorales de tema hispánico en Universidades francesas y posteriormente
han ejercido brillantemente su oficio de hispanista en sus países de
origen. Sólo se mencionarán aquí a aquéllos de los que no se puede
prescindir en cualquier estudio de la historia de nuestras sociedades.
En primer lugar, habría que
recordar a los profesores e investigadores más específicamente
hispanistas, los que se dedican, como indican los diversos diccionarios, a
la lengua y la literatura hispánicas, aunque sea tradición universitaria
francesa y también española, en el siglo XX, que bajo el título de
filología se comprenda la lengua, la literatura y la civilización.
Gracias a autores como Jean Cassou, Marcel Carayon, Mathilde Pomès,
Valery Larbaud o Christian Manso se ha conocido y traducido en Francia a
Miguel de Unamuno, Gómez de la Serna o a nuestros Gabriel Miró y Azorín.
Permítaseme un recuerdo
especial en este ámbito del hispanismo, como investigadora en literatura
y como alicantina, al escritor, crítico y traductor, Valery Larbaud,
quien vivió entre nosotros de 1916 a 1920 y que fundó incluso, no lejos
de este campus, el "Raspeig Tenis Club", autor que abandonó los
rentables negocios familiares de las aguas de Vichy por la literatura y,
al mismo tiempo, relegó en gran medida su importante creación personal
por el conocimiento y la traducción en Francia, entre otras, de las obras
de escritores españoles.
Los hispanistas franceses tienen
o han tenido, en este siglo, importantes órganos científicos de expresión,
no sólo las prestigiosas revistas Bulletin hispanique y la Revue
Hispanique, sino, entre muchas otras, los Cahiers d'Études Romanes,
Revue des Langues Romanes, Les langues néolatines, Romania,
Cahiers de linguistique hispanique médiévale, Cahiers du monde
hispanique et luso-brésilien, la revista Criticón, sin
olvidar la importante Mélanges de la Casa de Velázquez o la
atención que ha prestado a nuestra literatura la Revue européenne
o la Revue de littérature comparée. Todas ellas se abren
ampliamente a temas lusitanos e iberoamericanos, en los campos lingüísticos
y sobre todo literarios, sin descuidar los aspectos más amplios de
civilización, de las sociedades hispánicas.
En estas revistas y en otras
publicaciones universitarias encontramos nombres ilustres como Foulché-Delbosc,
Alfred Morel-Fatio, Marcel Bataillon, Maxime Chevalier, Jean Cannavaggio,
Augustin Redondo, Edmond Cros, Jacques Soubeyroux, René Andioc,
Jean-François Botrel, Iván Lissorgues, y centenares más que han
dedicado la mayor parte de su vida universitaria a los estudios hispánicos,
con su trabajo científico y su brillantez de exposición. Todos ellos y
un largo elenco de universitarios hispanistas franceses son autores de
importantes monografías, muchas de ellas presentadas también en español.
Evocaré particularmente los dos
ámbitos en los que se enmarca la investigación del Profesor Bernard
Vincent: los estudios de Historia Moderna en la España del XV-XVIII y los
estudios sobre los musulmanes de la Península Ibérica en esos siglos. En
la primera línea citada, destacar autoridades como Pierre Vilar, Fernand
Braudel, Pierre Chaunu, Bartolomé Bennassar, Joseph Pérès, Gérard
Dufour, François López y, evidentemente, el propio profesor Bernard
Vincent.
En lo que se refiere específicamente
a los musulmanes de las sociedades hispánicas (mudéjares y moriscos)
citar, junto a su persona, a Henri Lapeyre, Charles-Emmanuel Dufourq,
Louis Cardaillac y otros muchos que les han seguido. Nombres que sólo
suelen ser conocidos de los especialistas, como ocurre con la mayoría de
los investigadores universitarios, pero que son el fundamento para un
conocimiento amplio y profundo de nuestro pasado colectivo.
En él honramos a nuestra
historia común hispano-francesa, precisamente en un período, el siglo
XVI, que la historiografía tradicional caricaturiza a veces con
expansiones coloniales por los cinco continentes y por el enfrentamiento
entre la Francia de Francisco I y la España de Carlos V, ese Emperador de
Alemania que no sabía el alemán, hablaba mal el español y sólo sabía
expresarse y escribir correctamente en francés. El Profesor Bernard
Vincent ha sabido encontrar un tono moderno e internacional de tratar
todos estos asuntos con rigor y con mesura, sin halagar ni irritar los
sentimientos nacionales que a menudo se alimentan de relatos históricos
xenófobos.
Podríamos decir que el curriculum
vitae del Dr. Vincent es estrictamente universitario. No existe en él
la repercusión social que la Universidad de Alicante ha reconocido, con
pleno derecho, en otros Doctores Honoris Causa del pasado. En él y
en su actividad profesional nos reconocemos todos. Honrándole, nos
honramos en lo mejor que tiene nuestra profesión de universitario.
Su carrera académica está
vinculada a la Universidad de París,
a su École des Hautes Études en Sciences
Sociales (Centre
de Recherches Historiques) y a la Casa
de Velázquez, prestigioso centro francés de investigación en la
capital de España, de la que ha sido miembro del Consejo Científico y
Secretario General.
Desde este cargo en España,
desde su labor de profesor, investigador y escritor en Francia y desde las
altas competencias encomendadas en el Ministerio de Educación Nacional
francés, como responsable de los centros de investigación franceses en
el extranjero, y actualmente como uno de los responsables del programa de
cooperación franco-español en ciencias sociales, ha fomentado con tesón
y amplitud de miras las actividades culturales hispano-francesas,
especialmente en los campos de la investigación, de la publicación y de
los encuentros universitarios, tanto entre nuestros dos países como en
relación con otros de nuestro entorno cultural, portugueses,
latinoamericanos y árabes. Nuestra Universidad de Alicante ha sido
beneficiaria de esa actividad de política universitaria y la sociedad
alicantina, en su sentido más amplio, ha tenido ocasión de aprovecharse
de su enseñanza magistral en conferencias, en publicaciones y en eventos
científicos, en el Campus y fuera de él.
Destacar igualmente su
colaboración en el Instituto Cervantes de París desde el que sigue
fomentando importantes encuentros científicos, así como su capacidad de
organización y promoción de obras colectivas.
Sus publicaciones, tanto
personales como en colaboración con investigadores españoles o en
equipos internacionales, abarcan un centenar de títulos, cifra que seguirá
incrementándose con los años dada la plenitud intelectual en que se
encuentra. Querría señalar algunos libros que son ya clásicos, como el
ya mencionado Historia de los moriscos, vida y tragedia de una minoría
(con tres ediciones en español, una en árabe y otra en francés, que
aparecerá próximamente) y 1492. "l'année admirable"
(con traducciones española, portuguesa, brasileña, alemana, italiana, árabe),
que ha merecido los premios Ambassadeur, en 1992, y Brodin de la Académie
des Inscriptions et Belles Lettres, 1993. Su libro Le temps de
l'Espagne (XVIe-XVIIe), de reciente aparición en la prestigiosa
editorial Hachette, con el también hispanista francés y Doctor Honoris
Causa por la Universidad de Valladolid, Bartolomé Bennassar, ha
aparecido simultáneamente en versión española en la editorial Crítica,
con el título España. Los siglos de Oro, encontrándose en
preparación una edición americana, obra que será sin lugar a dudas un
clásico para el conocimiento de las sociedades hispanas en el período de
su máxima expansión, cuando realmente España y Portugal y los
territorios dependientes políticamente de ambas Coronas se extendían por
los cinco continentes, con sus luces y sus sombras.
Al estudiar el listado de más
del centenar de sus publicaciones se puede seguir el itinerario habitual
de un investigador universitario: su especialización, como objeto de su
tesis doctoral, en un tema amplio pero determinado en el espacio (el Reino
de Granada) y en un tiempo (el siglo XVI); la publicación de sus
diferentes monografías a partir de la rica documentación consultada y a
medida que encuentra temas y puntos de vista nuevos y probados científicamente.
Observamos cómo va ampliando sus investigaciones novedosas a otros temas
y a otras regiones de España, entre ellas las valencianas, como en sus
estudios sobre la alfabetización.
La experiencia granadina le
permite descubrir aspectos más amplios de las sociedades hispanas y en
este sentido quiero aludir a sus importantes aportaciones al estudio de la
demografía histórica, la política migratoria, sobre la población y las
ciudades, los sistemas de explotación de tierras, las rentas y la
producción, los sistemas de irrigación, e incluso sobre la prisión
inquisitorial, el bandidaje depredatorio por tierra y por mar o sobre las
implicaciones de las grandes desgracias sufridas aquellos siglos, como los
terremotos, las pestes y el cólera.
Sus estudios en torno a la
expulsión de los moriscos, su dispersión en el reino de Castilla y el
repoblamiento del reino de Granada, o la intolerancia, son, como muchos de
ustedes saben, fundamentales y posibles de trasladar a nuestras sociedades
actuales en las que los comportamientos xenófobos y los conflictos de
convivencia con las minorías están desarrollándose peligrosamente.
Su conocimiento profundo de la
sociedad granadina del XVI le permite presentar igualmente novedosos
estudios sobre la familia morisca, los hábitos religiosos de esos
musulmanes obligados a ser cristianos, sobre la economía, la cultura
morisca, los nombres cristianos que les obligan a adoptar, la circuncisión,
el sistema del matrimonio, y también sobre las mujeres moriscas,
participando en la conocida y vasta obra de Georges Duby, con quien ha
trabajado magníficamente la doctora Mireille Vincent-Cassy. Estos
trabajos rigurosos que complementan la información aportada por su ya clásica
Historia de los moriscos. Vida y tragedia de una minoría sobre algunos
aspectos de estas minorías y marginados en la España del siglo XVI, a
los que los historiógrafos habían dedicado quizá escasa atención,
vienen a aportar nuevos datos y rectificaciones sustanciales en el
conocimiento de esta minoría. El Dr. Vincent compagina esos estudios
monográficos con amplias visiones sociales y políticas sobre la época,
expuestas tanto en congresos monotemáticos de diversos países y
continentes, como en libros de amplia divulgación, en diversas lenguas,
tan útiles al gran público interesado por la historia de España, tanto
en Francia como fuera de ella.
Sus trabajos de investigación
sobre la sociedad española, andaluza y granadina del siglo XVI son
fundamentales por la novedosa documentación empleada, por la modernidad y
profundidad de sus planteamientos y por la capacidad de síntesis de su
exposición. En este ámbito, el Profesor Bernard Vincent es universitario
muy escuchado y respetado, director de innumerables tesis doctorales en
diferentes países. Su presencia es reclamada continuamente en tribunales
de tesis de muy variadas Universidades. Es por esto último por lo que el
Dr. Vincent llega prácticamente sin pausa de Florencia a nuestra ciudad.
Desde su centro universitario de la École
des Hautes Études en Sciences Sociales, que forma a investigadores
para la preparación del Doctorado, va impulsando una escuela en la que
hispanistas franceses se codean con investigadores españoles y de otros
países, especialmente en las apreciadas reuniones de trabajo del martes
por la tarde, en las salas del Colegio de España, de la Cité
Universitaire de París.
Su labor en el ámbito de los
estudios moriscos le ha convertido en uno de los especialistas más
notables en este campo pluridisciplinar, a nivel mundial. Fue elegido
miembro de la Junta Directiva del Comité Internacional de Estudios
Moriscos (C.I.E.M.), desde su constitución provisional (Montpellier,
1981) y su elección estatutaria (Túnez, 1982). Su labor en la edición
de las actas del Simposio de Montpellier (Les Morisques et leur temps,
París 1983), y del también libro colectivo clásico Les Morisques et
l'Inquisition (París 1990), confirmaron a nivel internacional no sólo
su gran competencia sino sus capacidades de relación entre las múltiples
escuelas de investigación en estos campos (hispanistas, arabistas, filólogos,
historiadores medievalistas y modernistas, islamólogos, etc.), tanto en
España como en el mundo occidental y en el mundo árabe-islámico. Es
igualmente miembro del Consejo Científico del Centro de Estudios Mudéjares,
de Teruel, organizador de los prestigiosos Simposiums Internacionales de
Mudejarismo y de otras actividades de ese Centro.
El Dr. Bernard Vincent escribe
indistintamente en francés y en castellano. Como investigador, como
escritor -aunque no se ha lanzado todavía a la escritura de creación,
como otros colegas historiadores- su estilo es preciso, didáctico,
claro. Sabe escoger los temas e informar sobre ellos científicamente, en
función del público al que se dirige, con esa claridad expositiva tan
propia del racionalismo del sistema educativo francés. Armoniza su
talante personal dialogante, con sus convicciones políticas, con sus
maestros de la Escuela de historiadores francesa de los "Annales",
con su pasión por los nuevos descubrimientos y con su amplio campo de
colaboración con cuantas iniciativas positivas se hacen en el ámbito
universitario. Para él también, ser universitario es ser universal.
Para presentar debidamente el
itinerario intelectual y vital de nuestro colega francés en profundidad,
nadie sería más competente que la persona con la que comparte desde hace
varias décadas sus inquietudes profesionales y personales, que también
nos honra con su presencia: su esposa la profesora e historiadora Mireille
Vincent-Cassy, de la Universidad de
París-VII, quien impartió ayer una magnífica conferencia en nuestra
Facultad de Filosofía y Letras. Hasta sus amigos y colegas más cercanos
aquí presentes, venidos de Francia y de diversas ciudades de España, a
los que agradecemos la presencia en este acto, sólo conocen aspectos
parciales de esa actividad y de ese itinerario intelectual y vital de
Bernard Vincent, pero tal vez ello sea también connatural con nuestro
trabajo universitario: una cierta incomprensión o desconocimiento de los
móviles que dirigen nuestra actividad intelectual, por parte de nuestros
colegas. Quizás con un homenaje universitario como el de hoy se compense
un aprecio global con el respeto al itinerario vital del profesional que
tenemos junto a nosotros.
Decir, finalmente, que el prof.
Bernard Vincent viene colaborando desde hace muchos años con las
actividades de profesores y centros de la Universidad de Alicante
relacionados con su especialidad, como las áreas de Estudios Árabes e
Islámicos, Filología Francesa e Historia Moderna.
Ha participado en cursos
especializados, ha aportado sus contribuciones científicas en congresos e
impartido conferencias a públicos muy diversos, tanto en el marco de la
Universidad de Alicante como en otras instituciones culturales de la
provincia, ayudado, evidentemente, por su dominio del español y de muchos
temas hispanos de interés histórico. Forma parte del Consejo de Redacción
de la revista Sharq Al-Ándalus. Estudios Mudéjares y Moriscos,
publicada por el Área de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad
de Alicante, a la que colaboró en salvar del más habitual naufragio de
las empresas universitarias, el financiero, facilitando su transición a
órgano científico del Centro de Estudios Mudéjares de Teruel,
financiado por las instituciones aragonesas de la capital turolense.
Menos visible, pero de gran
trascendencia, es su acción de apoyo a muchas iniciativas de profesores y
centros de la Universidad de Alicante, en el ámbito científico y de política
universitaria, tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Es de
esperar que en el futuro esta multiforme acción de apoyo a las
actividades de la joven Universidad de Alicante se amplíe a medida que su
también joven aunque consagrada carrera siga adquiriendo éxitos e
influencia.
En el profesor francés esta
Universidad bilingüe quiere honrar también la diversidad de las lenguas
que han formado Europa, especialmente, en este caso, el francés y el español.
En él queremos honrar a una Europa abierta a las lenguas, culturas y países
del mundo, especialmente de los países árabes y de los iberoamericanos,
lusos e hispanos, para los que tanto ha trabajado Bernard Vincent. Lo ha
hecho con una visión muy diferente de la de las épocas coloniales e
imperialistas, con lazos nuevos diferentes de los que dominaron en más de
la mitad del siglo ya pasado y que tienen antecedentes en aquella España
imperial que tanto ha estudiado el profesor Vincent.
Precisamente hace más de diez años,
el profesor Bernard Vincent presentaba en Barcelona, en un artículo en
catalán para la revista de historia L'Avenç, "El problema
del 'Tancament'", que se podría traducir por "el problema del
aislamiento, de la cerrazón". Estudiaba algunos ejemplos históricos
y nos mostraba cómo hacerlo con distanciamiento, sin identificarse con
esas actitudes históricas. Como historiador, ha sabido siempre hermanar
sus amores y preferencias (Francia, España, Granada, esperemos que
Alicante) con inteligentes visiones de otros mundos, como el árabe-islámico
y el ibero-americano, del siglo XVI y del actual, en una forma de ser
universitario, universal.
Hace pocos meses, una
historiadora francesa especialista en la sociedad rusa y que es nada menos
que Secretaria Perpetua de la Academia de la Lengua de Francia (l'Académie
Française), Hélène Carrère d'Encausse, presentaba el itinerario
intelectual de su colega y nuevo académico el profesor René Rémond y
terminaba su discurso de recepción con estas frases, que podemos aplicar,
en su traducción española, a nuestro doctorando Honoris Causa:
"Además de un gran intelectual... sois un gran universitario, título
que recuerda la nobleza de las tradiciones de nuestra Universidad y su
antigüedad. Por eso, señor, esta Comunidad de saberes está hecha para
vos. Sed el bienvenido entre nosotros".
Así pues, considerados y
expuestos todos estos hechos, dignísimas autoridades y claustrales,
solicito con toda consideración y encarecidamente ruego que se
otorgue y confiera al Excmo. Sr. D. Bernard Vincent el supremo grado de
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante.
Dra. Ángeles Sirvent Ramos
Catedrática de Filología
Francesa
Universidad de Alicante
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